divendres, 1 de maig del 2009

Antología de frases célebres a propósito de la gripe porcina



“Yo no me voy a hacer cargo de la conducta disipada de mis dos hermanos menores: sé que no se cuidaban al tener relaciones con parejas con gripe en los burdeles de Baja California, aunque los aconsejé hasta el cansancio como si hubiera sido nuestro difunto padre. Pero con los adolescentes no se puede”. (El mayor de los tres cerditos del cuento -off the record- luego de una entrevista exclusiva otorgada a la CNN en Español en Guadalajara)


“Una zanahoria de buen tamaño puede satisfacer tanto como el mejor chorizo: pienso que no hay que consumir este embutido hasta que el Pentágono o Guillermo Moreno acaben con la gripe porcina”. (La empleada Enriqueta H., encargada de la verdulería del Supercado Titán de Concepción del Uruguay, Pcia. de Entre Ríos, a un reportero de FM Arenas que se hizo pasar por cliente y grabó a escondidas sus declaraciones)


“El padre Grassi siempre fue muy chancho, pero, eso sí, debo ser sincero: jamás me engripé mientras dormí con él, ya que lo hacíamos bajo varias frazadas para jugar mejor al teto” (A. R. T., uno de los denunciantes del citado sacerdote, ex pupilo de la Fundación “Fellatio los Niños”, citado por Milan Kundera en su último novela "Vacunarse en Praga", Hachette, Marseille, 2007.)


“Al fin se ha ratificado un viejo descubrimiento argentino, al que toda la comunidad científica le dio la espalda durante treinta años: el chancho, como decía el Lic. Luis D’Elía, es un virus y no un mamífero. Obama debe aprender de él, de mí, digo”. (Cristina F. de Kirchner, en reunión de Gabinete, dirigiéndose al ministro De Vido que se negaba a admitir este antecedente durante el pasado mes de marzo)


“La gripe 'el chancho se alivia enseguida con rudamacho y biribiribiribiribiri -dejado al sereno todo el Viernes Santo en el cementerio- puesto arriba 'e la panza”. (Ña Dominga Moreira, curandera de Talita, Depto. Uruguay, Pcia. de Entre Ríos, circa s. II a. de C., testimonio transmitido por Cayo Publio Pompiliano en "De re suinibus")



“La vinculación onírico-verbal entre la gripe porcina y Jorge Porcel se debe a una protorrelación asociativo-visual intrauterina por la que la palabra ‘chancho’ se dispersa atómicamente por el subsconciente al hacerse presente el olor a asado como un símbolo cárneo que el lenguaje aprehende: el no-ser-dicho del chancho se identifica con el ser-decir-diciendo de Jorge Porcel, o lo que es lo mismo con su peso -el de Porcel-, que es mayor al del marrano transferencialmente para el hablante epidémico”. (Jacques Lacan, 1973, recogido en el tomo LIX de sus Obras Completas, Capítulo 28, pág. 55)


“Vendrá al puerco apocalíptico y orinará tumefacciones sobre las testas coronadas y toserán todos los tronos del mundo: un Negro Emperador comandará la última batalla bebiendo porcinamente Coca-Cola”. (Nostradamus, Profecía XII para el primer semestre de 2009. Si se desean más detalles, comprar el bien documentado volumen de Gustavo Soppelsa “Tu destino erótico según Nostradamus y María Elena Walsh”, Ediciones de La Urraca, Anillaco, 1934)


“La gripe porcina es un invento de los vegetarianos para acabar con las especialidades de cerdo, y más precisamente con los salamines”. (Eleodoro Bruchez y Francesco Porcomagro hijo gritando a dúo en la última asamblea general de la Unión Indutrial Argentina celebrada en Chascomús, Pcia. de Buenos Aires)


“La culpa de la gripe porcina no la tienen el chancho, sino quien le da de comer carne podrida y los virus consiguientes”. (Defensa autorreferencial hecha por Gustavo Sylvestre de sus opiniones “periodísticas”, que oyó su confesor fray Luis Beltrán en la Parroquia del Santo Sacramento de Malabrigo, Pcia. de Santa Fe, el 11 de noviembre de 2008. El sacerdote, desolado, rompió el deber de secreto que le imponía su ministerio y lo hizo saber a la NaGeo: la noticia recorre el mundo)


“Yo sé que muchos admiran mi bravura, pero le pido, le suplico, al porcino que desató esta tragedia que dé el hocico y muestre, con verdadera dignidad, que nuestra especie no se esconde en el lodo de la cobardía, se lo pido por todos los lechones inocentes de las generaciones futuras.” (Babe alias el cerdito valiente, en declaraciones exclusivas a un periodista de la RAI desde su chiquero de Hollywood con forma de choclo gigante y barro cosmético en sus doscientos sesenta baños, entre otras comodidades)


“Es hora de que la futura Cristiandad sepa cómo se desató esta pandemia: todo comenzó en el Arca con apuestas sobre la virilidad entre un chancho semental y un enorme mosquito Aedes egipty retándose para ver quién infectaba a más gente: fue una irresponsabilidad que dejé pasar, me hago cargo, y el Cielo me juzgará cuando pare de llover”. (Noé, en el Antiguo Testamento según "El Código Di Stéfano" de Francisco de Narváez Montoya, Ed. Planeta, Villa Paranacito, 1958)


“Sé que en cualquier momento vendrán por mí, y me acusarán de connivencia con los chanchos para enfermar a la gente. Primero, según los ecoporcinófilos y Greenpeace, era su verdugo, y ahora soy su cómplice. Nunca me dejarán en paz. Espero con la conciencia tranquila el día en que la turba piquetera asalte mi frigorífico: creo en la Justicia”. (Lucca Carlo Paladini, desde la clandestinidad y sollozando a un movilero de una radio FM de Tancacha, Pcia. de Córdoba)

divendres, 24 d’abril del 2009

Monseñor Castro entronizaría hoy a Fray Lugo si no se detecta otro profiláctico fallado


MEMIA

Con acento guaraní,
una bella paraguaya
paz del alma do la haya
clama sola en Itatí,
con acento guaraní:

¡Ni siquiera un caracú
o chipá si es que lo hay,
ni aquel buen CD, caray,
a Lugo le aceptes tú!
¡Ni siquiera un caracú!

¡No fue mucho que pequé
-pa'l amor tengo mi maña-
mas el preste sí es hazaña!
¡Sólo un par yo me preñé:
no fue mucho que pequé!

¡Minas hasta en Gualeguay!
Más de setenta ha cogido
pa’descargar la libido
fifa y fifa, loco, ¡ay!
¡Minas hasta en Gualeguay!

Si el Nuncio dice “no está”
debe ser porque lo vio
fornicando y lo calló.
Su prima entregado habrá
si el Nuncio dice “no está” .

Y da risa aquel cowboy
con lo suyo por el suelo,
con el ápice hasta el cielo.
Es Fra Lugo macho hoy
y da risa aquel cowboy.

Tomando Amargo Cambá
cuando estaba por dormir
lo quisieron disuadir
y las cogió sin parar
tomando Amargo Cambá.


¿Por qué, amigos, no eludí
la acabada de ese instante?
¿Iba a ser menos triunfante?
El orgasmo de Anahí
¿por qué, amigos, no eludí?

¡Ni siquiera un caracú
o chipá si es que lo hay,
ni aquel buen CD, caray,
a Lugo le aceptes tú¡
¡Ni siquiera un caracú!

dimarts, 14 d’abril del 2009

Empédocles. Dios supuestu

Naide nun sabe cuála fue la so nacencia, nin cómo llegó pa la tierra. Apaeció xunto a les orielles doraes del ríu Acragas, na guapa ciudá d’Agrixentu, al poco de que Xerxes rompiere la mar con cadenes. La tradición nun diz namás que’l so güelu se llamaba Empédocles: naide nun lu conoció. Ta claro que por eso hai qu’entender que yera fíu d’él mesmu, talo como–y convién a un dios. Los sos discípulos aseguren, pero, qu’enantes de percorrer gloriosu les tierres de Sicilia, ya viviere cuatro existencies nel nuestru mundu, y que fuere planta, pexe, páxaru y mocina. Llevaba un mantu de púrpura pel que cayía’l so llargu pelo; tenía alredor de la cabeza una banda d’oro, nos pies sandalies de bronce, y cubríenlu guirlandes trenzaes de llana y de lloréu.

Pola imposición de les sos manes curaba a los dolientes y recitaba versos, a la manera homérica, con tonu ostentoso, montáu nun carru, y cola cabeza llevantada pal cielu. Siguíalu un montón de xente que s’arrodiyaba delantre d’él pa sintir los sos poemes. Baxo’l cielu puru qu’alluma los trigales, llegaben de toes partes pa con Empédocles, colos brazos cargaos d’ofrendes. Dexábalos embobecíos en cantándo–yos la bóveda divina, fecha de cristal, la masa de fueu que nós llamamos sol, y l’amor, que lo contién too, someyante a una gran esfera.

Tolos seres, dicía, nun son namás que cachos desprendíos d’esta esfera d’amor onde s’insinuó l’odiu. Y lo que nós llamamos amor, ye’l deséu de xuntanos y de fundinos y de confundinos, tal como tábemos notru tiempu, nel senu d’un dios globular que la discordia rompió. Invocaba’l día que la esfera divina hinchara, depués de toles tresformaciones de les almes. Porque’l mundu que conocemos, ye la obra del odiu, y la so disolución va ser obra del amor. Asina cantaba peles ciudaes y pueblos; y les sos sandalies de bronce llegaes de Laconia tintiniaben–y nos pies, y delantre d’él sonaben címbalos. Mientres, de la boca del Etna salía una columna de fumu negro qu’echaba la so solombra enriba Sicilia.

Someyando un rei del cielu, Empédocles taba envueltu na púrpura y cinxíu d’oru, mientres que los pitagóricos s’arrastraben coles sos rales túniques de llinu y colos zapatos fechos de papiru. Dicíen que sabía desaparecer les llagañes, disolver los tumores, y borrar los dolores de los miembros; rogáben–y qu’acabaren la lluvia y los huracanos; conxuró les tronaes nun círculu de cuetos; en Selinonte espantó la fiebre faciendo que dos ríos se desviaren pal llechu d’un terceru, y la xente de Selinonte adorólu y llevantó–y un templu, y acuñó medalles onde la so imaxe miraba pa la imaxe d’Apolu.

Háilos que pretenden que fue adevinu instruyíu polos magos de Persia, que poseyía la nigromancia y la ciencia de les yerbes que faen alloquecer. Un día que cenaba en casa d’Anquitos, presentóse na sala un home enraxonáu cola espada n’alto. Empédocles llevantóse, tendió’l brazu y cantó los versos d’Homeru de la nepenta, que fai a ún insensible. Y darreo la fuerza de la nepenta féxose col furiosu, y quedó quietu, cola espada n’alto, escaeciéndolo too, como si bebiera el melgueru velenu mecío col vinu espumoso d’una crátera.

Los dolientes veníen a velu dende les ciudaes y taba arrodiáu d’una multitú de miserables. Les muyeres tamién diben tres d’él. Besáben–y los bordes del so mantu preciosu. Una llamábase Panthea, fía d’un noble d’Agrixentu. Debía tar consagrada a Artemis, pero escapó lloñe de la fría estatua de la diosa y ofreció–y la so virxinidá a Empédocles. Naide nun vio señes d’amor, porque Empédocles preservaba una insensibilidá divina. Nun profería palabres que nun fueren en metru épicu y en dialectu xoniu, anque’l pueblu y los sos fieles nun se valíen namás que del doriu. Tolos sos xestos yeren sagraos. Cuando s’acercaba a la xente, yera pa bendecilo o curalo. La mayor parte del tiempu, quedaba calláu. Ningún de los que lu siguíen nun pudo nunca sorprendelu durmiendo. Namás que lu víen maxestuosu.

Panthea diba vestida de fina llana y d’oru. Peinaba el so pelu a la rica moda d’Agrixentu, onde la vida pasaba melguera. Aguantaba los pechos con una almilla colorada, y la suela de les sos sandalies taba perfumada. D’otra manera, yera guapa y espurrida, y d’un color mui deseable. Ye imposible asegurar si Empédocles la quería, pero dio–y pena d’ella. Efectivamente, el soplu asiáticu enxendró la peste nes tierres de Sicilia. Los deos negros de l’andancia tocaron a muncha xente. Hasta los calabres de les besties semaron los praos, y víense dayuri oveyes esfollaes, muertes, col focicu abiertu pal cielu, coles costielles albentestate. Y Phantea amorteció con esti mal. Cayó a los pies d’Empédocles y nun respiraba. Los que la arrodiaben aguantaron los sos miembros tiesos y regáronlos de vinu y arumes. Afloxaron l’almilla qu’apretaba los sos xóvenes pechos, y encanáronla. Punxéron–y una cuerda na boca enteabierta y los sos güeyos fundíos ya nun víen la lluz.

Empédocles miróla, desató la cinta d’oru que–y cinxía la frente y púnxo–yla. Posó enriba’l so pechu la guirlanda de lloréu profético, cantó versos desconocíos de la migración de les almes, y mandó–y tres veces que se llevantara y qu’andara. La xente taba muerto de mieu. A la tercer llamada, Panthea salió del reinu de les solombres, y el so cuerpu animóse y púnxose de pies, envueltu nes encanes funeraries. Y el pueblu diose cuenta qu’Empédocles evocaba a los muertos.

Pisiánates, padre de Panthea, vino p’adorar al nuevu dios. Punxeron meses so los árboles de la so facienda pa ofrece–y libaciones. A dambos llaos d’Empédocles, unos esclavos aguantaben grandes antorches. Los heraldos proclamaron, igual que nos misterios, el silenciu solemne. D’esmenu, na tercer vixilia, apagáronse les antorches y la nueche envolvió a los adoradores. Hubo una voz fuerte que llamó: “¡Empédocles!” Y cuando se fexo la lluz, Empédocles desapaeciere. Los homes nun lu volvieron a ver.

Un esclavu espantáu contó qu’él viere un dardu coloráu llabrando les tiniebles camín del cume del Etna. Los fieles subieron les cuestes estériles del monte cola murnia lluz de l’alborada. El cráter del volcán vomitaba una facina de llapes. Na porosa boca de llava qu’arrodiaba l’abismu ardiente, atopóse una sandalia de bronce torcida pol fueu.


(Trad. de Concha Prieto; vid. també dissabte, 16 / agost / 2008 i dijous, 31 / juliol / 2008)



dimecres, 1 d’abril del 2009

Biográficas: uruguayada sin retorno de Sergi Sardà

La fecundidad desbocada y la descarada adicción a la vida licenciosa de Sergi Sardà, uno de los difuntos réprobos del clan homónimo, vinieron a trastocar por enésima vez la cuidadosa reconstrucción del árbol genealógico de Joan.

Si bien su origen era aristocrático, como el de toda la familia según se ha explicado, Sergi tenía una abyecta vocación de bichicome, la que lo llevó a deambular sórdidamente y a contraflecha, primero por los arrabales de Cartagena de Indias, hacia 1777, para culminar su derrotero en Montevideo circa 1782.

De la unión -no santificada por la Iglesia- del catalán con una esclava mandinga con quien vivía en la más cruda indigencia junto a la Laguna Mirim, nació, en 1790, Washington Waldemar Sardà Pereira, quien vino a ser el primer oriental que portó ese apellido en el sur del mundo.

La destacada actuación de Washington Waldemar en la primera invasión inglesa al Río de la Plata a la temprana edad de dieciséis años, que el embajador uruguayo en España ha intentado hacer valer con escasa repercusión, no alcanzó para que Joan se decidiese a sumarlo al arbusto heráldico. Entiende que los descendientes de Sergi se precipitaron en despeñaderos totalmente republicanos, mezclándose definitivamente con la chusma más baja de los cantegriles en el siglo XXI (como la crónica infra no oculta, tras bambalinas se gestaba el movimiento independentista ya que su voto fue decisivo en las reuniones que se llevaron a cabo en las casas consistoriales para pronunciarse contra los herejes).

Se cuenta que:

“En Montevideo, la noticia de la caída de Buenos Aires en manos de los ingleses produjo una gran preocupación, ya que era previsible que el objetivo final era apoderarse de toda la rica región del Plata

“El Gobernador de Montevideo, que era Pascual Ruiz Huidobro, no era partidario de enviar una expedición a reconquistar Buenos Aires, dado que en esos momentos solamente contaba con una dotación militar de alrededor de 500 hombres. Sin embargo, los habitantes de Montevideo, y de los campos y poblados, pusieron a disposición del Cabildo y del Gobernador el ofrecimiento de contribuir con hombres y recursos a reclutar un ejército, para desalojar a los ingleses de Buenos Aires antes de que les llegaran refuerzos.

“En sesión que se realizó en el Cabildo de Montevideo el 18 de julio de 1806, se resolvió declarar que el abandono de su puesto por el Virrey Sobremonte, y el juramento de sujeción a los ingleses del Cabildo de Buenos Aires, colocaba al Gobernador de Montevideo como la máxima autoridad delegada del Rey de España en esta parte del continente; y en consecuencia, que éste debía emplear esa autoridad para desalojar a los invasores de Buenos Aires y así preservar a la ciudad de Montevideo.

“Se trató de una decisión de carácter militar y referente a una operación de guerra con un Estado extranjero, que en sentido estricto sólo podría haber sido dictada por el propio Rey. Por lo cual, aunque justificada ante la extrema necesidad y urgencia de la situación, algunos historiadores consideran que ella fue la primer manifestación de decisión autónoma de las colonias españolas de América; que de alguna forma anticipó los fundamentos del ulterior ‘movimiento juntista’ americano, que inició el proceso de independencia.”

Esta provocación temprana a la Corona de Su Majestad el Rey de las Españas bastó para que el infeliz Sergi fuera expulsado de la memoria familiar por decisión de Joan. A ello hubo de agregarse otra deshonra sobreviniente: uno de sus descendientes, Yamandú Wilson Sardà Moreira, como lo prueba la fotografía que yace sobre este texto, la vino a quedar ingresando recientemente en una murga de dudosa catadura en una ignota ciudad argentina fronteriza con la Rca. Oriental del Uruguay, lo que le supone una opción definitiva de no retorno a los blasones impolutos de los Sardà.

Joan busca en estos momentos alguna conexión entre su ancestral y noble tribu catalana y los Batlle, pero los historiadores uruguayos serios son reacios a proporcionarla. Dios dirá.



dilluns, 23 de març del 2009

A mida que arriben homes/es va fent gran la ciutat./A mida que els peus li creixen/se li fa petit el cap. (J. M. Serrat, “Barcelona i jo”)


Veure aquest lloc: http://blip.tv/file/1891138


La Comissió de Defensa dels Drets de la Persona del Col•legi d’Advocats de Barcelona, juntament amb la Federació de Veïns de Barcelona (FAVB), l’ Observatori dels drets econòmics, socials i culturals (DESC), l’ Associació Catalana de Defensa dels Drets Humans (ACDDH), l’ Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans de la Universitat de Barcelona (OSPDH), totes elles entitats ciutadanes de reconeguda trajectòria en la defensa dels drets humans, volem manifestar la nostra ferma denuncia per l’actuació dels mossos en relació als següents


FETS:
A les cinc de la matinada del dia d’ahir, 18 de març, els agents anti-avalots de la policia catalana han entrat, amb l’autorització expressa del rector de la Universitat de Barcelona, Dídac Ramírez, en el vestíbul universitari de l’edifici històric. La intervenció s’ha efectuat per tal de desallotjar als estudiants que hi eren tancats des del 20 de novembre per protestar pel pla Bolonya. Per altra banda, al llarg de tot el dia i en diferents llocs de la ciutat s’han produït diverses actuacions policials dirigides contra aquells estudiants que protestaven per la contundència de l’actuació policial.
S’han produït desenes de ferits i un número indeterminat de persones detingudes. Molts dels contusionats han estat persones absolutament alienes a la protesta que es trobaven, accidentalment, en el lloc dels fets. Cal destacar que entre els persones ferides s’hi troben diversos fotoperiodistes (El Periódico, El Punt, ADN, La Vanguardia, ABC, Agència EFE...), reporters i càmeres de televisió que estaven cobrint l’esdeveniment així com nens i persones de la tercera edat.
Per tot això, CONSIDEREM QUE:
Respecte a l’actuació del Rectorat de la Universitat de Barcelona:

• Resulta censurable que hagi autoritzat l’entrada i la intervenció policial en l’interior del recinte universitari sense previ avís ni esgotar els canals de diàleg oberts amb els estudiants. Tampoc resulta prou justificada la decisió de tancar la universitat, suspendre les classes i impedir, així, el lliure accés dels estudiants fins el proper dilluns 23 de març.
Respecte a l’actuació policial dels Mossos d’Esquadra:
• Considerem que s’ha produït una duresa i violència extrema, pròpia d’altres èpoques i intolerable en un sistema democràtic.
• Considerem que s’ha actuat de forma desproporcionada, sense donar als estudiants la possibilitat de dissoldre voluntàriament els actes de protesta, i sense que s’hagués produït cap acte de provocació o violència.
• Considerem que s’han causat detencions arbitraries i desenes de persones ferides de forma indiscriminada i en parts dels cos, com ara el cap, absolutament prohibides pel nostre ordenament jurídic i fins i tots els propis reglaments interns IPTN dels Mossos d’Esquadra. Aquest és el cas, per exemple, d’un fotògraf del diari ADN que ha estat traslladat a l’hospital aquesta nit.
• Considerem que s’ha agredit a nombrosos professionals del periodisme, afectant, així, a la seva tasca informativa i al dret d’informació dels ciutadans reconegut en l’article 20 de la Constitució espanyola.
• Considerem especialment greus les declaracions del Director General de la Policia catalana, Rafael Olmos, en les que justificava l’agressió als mencionats professionals per la dificultat de distingir-los dels manifestants atès el visible distintiu que duen així com la clara tasca professional que realitzen.
• Considerem que la circumstancia que els agents anti-avalots dels Mossos d’Esquadra no duguin encara el distintiu identificatiu a l’uniforme, tal com preveu la instrucció aprovada per la Generalitat de Catalunya en data 12 de novembre del 2008, ha incrementat el grau d’impunitat davant els abusos comesos .

En darrer terme, volem recordar que el control policial de les protestes és una de les tasques més destacades de qualsevol règim polític, no només perquè estan en joc el respecte a les llibertats i drets de participació política dels ciutadans sinó també la pròpia “legitimitat” del sistema democràtic.

Per tot això, les entitats mencionades reclamem al Rectorat de la universitat de Barcelona:

• Que reobri el procés de diàleg interromput amb els estudiants contraris al pla Bolonya i es posi fi al discurs criminalitzador en vers la seva protesta.

Reclamem, així mateix, al Departament d’Interior:
1. Que obri una investigació per determinar si la gravetat dels fets és atribuïble tan sols als propis agents de policia anti-avalots o ha existit algun altre tipus de responsabilitat o participació dels seus superiors jeràrquics, i en virtut del seu resultat es depurin les responsabilitats i es produeixen els possibles cessaments que se'n puguin derivar. En aquest sentit, cal remarcar que el director policial, Rafael Olmos, va afirmar públicament que els “agents van complir les directrius” i que ell personalment assumia totes les responsabilitats d’allò succeït.

2. Que s’ apliqui immediatament la normativa aprovada per la Generalitat de Catalunya que estableix la obligació de dur un distintiu identificatiu en l’uniforme dels Mossos d’Esquadra per tal d’evitar la situació d’ actual impunitat sota la qual actuen els agents del cos d’ anti-avalots.

3. Que es revisin els actuals protocols d’actuació en la dissolució de manifestacions i altres actes de protesta per part dels agents anti-avalots dels Mossos d’Esquadra i evitar, així, els excessos en l’ús de la força que s’han produït en aquesta ocasió.

Barcelona, 19 de març del 2009.

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divendres, 13 de març del 2009

Miguel Ángel y el sobrepeso de David



La predisposición a admirar la belleza, la belleza femenina, se puede confundir con una precedencia falsa de valoraciones, y hablo de mí. No hay que dar, en fin, por los glúteos más de lo que los glúteos valen. No olvido, por cierto, a Oscar Wilde y su siempre amarga y precisa meditación epigramática, quien señalaba algo así como el hecho trágico de que la belleza dure menos que el talento.

Resulta tan errado absolutizar la belleza como desdeñarla, y como en todos los temas que tienen alguna repercusión moral, el desdén pontifical de las exaltaciones físicas por lo general ostenta la señal de la hipocresía.

Los chistes que circulan en la Web, entre ellos aquél muy conocido que, abreviando, exhibe que en una circunstancia de competencia concursal se llama a varias potenciales meseras, se las interroga para develar cuál de ellas manifiesta la mayor honradez y la selección culmina determinada por la abundancia y magnificencia de los pechos, abstracción hecha de ese “accidente menor” -la honradez-, llevan ínsitos esa censura humorística a hipocresías sistemáticamente predicadas.

Las lógicas concesiones a la biología, por lo demás, como el deleite de la gastronomía, o de las bendiciones del confort no deberían ser disimuladas como si se tratara de la comisión de pecados, que es exactamente lo que han sido durante siglos en Occidente: el medido hedonismo, si la calificación no implica un oxímoron…, es casi un mandato para enjugarse las lágrimas en este valle.

Por ahí tengo escrito que el mundo es un lugar espantoso, que está solamente redimido por la existencia de las personas buenas e inteligentes, y que es casi una misión humana fundamental andarse por él cuidándolas. En fin, con o sin lamento, que en ese punto el misterio de la frase de Wilde se eleva a la categoría de literatura, visto desde ese mirador, el mundo dura más que la gratificación ocasional del cuerpo y lo perdurable y lo que es cimiento de la vida, sin ninguna moralización, parece estar cósmicamente más relacionado con lo que “no puede verse” que con la exterioridad estética.

Que a Wilde le haya preocupado pronunciarse sobre el asunto también indica que la cuestión de la belleza no se reduce a una microscópica frivolidad de espejos, cosméticos y jadeos frente a unas lindas curvas, sino tal vez que tiene fundamental relación con la calidad que ansiamos durante ese viaje de perduración zozobrante que es la vida. Negar esas ansias es mentirse. Aceptar como el todo esa sed es también hacerse trampa. La verdad, contra lo que se dice, carece de simpleza. La existencia carece de simpleza. Los seres humanos carecemos de simpleza.

Cuando aquel mono anónimo se volvió loco y empezó a hacer arbitrariedades contra natura, para escándalo de la tribal monada, comenzó la complejidad. La simpleza solamente se encuentra en las tristes jaulas de los chimpancés, y no hay nada que permita deducir que estos monos cuerdos en cautiverio son más felices que los lejanos nietos del mono loco, puestos éstos hoy a actualizar sus blogs.

Gustavo F. Soppelsa

diumenge, 1 de març del 2009

Maldiciones de Violeta


Maldigo del alto cielo

(Violeta Parra)

Maldigo del alto cielo

la estrella con su reflejo,

maldigo los azulejos

destellos del arroyuelo,

maldigo del bajo suelo

la piedra con su contorno,

maldigo el fuego del horno

porque mi alma está de luto,

maldigo los estatutos del tiempo

con sus bochornos,

cuánto será mi dolor.

Maldigo la cordillera

de los Andes y La Costa,

maldigo, señor, la angosta

y larga faja de tierra,

también la paz y la guerra,

lo franco y lo veleidoso,

maldigo lo perfumoso

porque mi anhelo está muerto,

maldigo todo lo cierto

y lo falso con lo dudoso,

cuánto será mi dolor.

Maldigo la primavera

con sus jardines en flor

y del otoño el color

yo lo maldigo de veras;

a la nube pasajera

la maldigo tanto y tanto

porque me asiste un quebranto.

Maldigo el invierno entero

con el verano embustero,

maldigo profano y santo,

cuánto será mi dolor.

Maldigo a la solitaria

figura de la bandera,

maldigo cualquier emblema,

la Venus y la Araucaria,

el trino de la canaria,

el cosmos y sus planetas,

la tierra y todas sus grietas

porque me aqueja un pesar,

maldigo del ancho mar

sus puertos y sus caletas,

cuánto será mi dolor.

Maldigo luna y paisaje,

los valles y los desiertos,

maldigo muerto por muerto

y el vivo de rey a paje,

el ave con su plumaje

yo la maldigo a porfía,

las aulas, las sacristías

porque me aflige un dolor,

maldigo el vocablo amor

con toda su porquería,

cuánto será mi dolor.

Maldigo por fin lo blanco,

lo negro con lo amarillo,

obispos y monaguillos,

ministros y predicandos

yo los maldigo llorando;

lo libre y lo prisionero,

lo dulce y lo pendenciero

le pongo mi maldición

en griego y en español

por culpa de un traicionero,

cuánto será mi dolor.